Podría Ser tu Mejor Aliado contra las Arrugas
Circulan por internet afirmaciones sorprendentes: "Las hojas de laurel son como un bótox natural". Y aunque es cierto que debemos tomarlo con cautela (ninguna hoja puede paralizar un músculo como lo hace una toxina inyectada), también es verdad que el humilde laurel que crece en muchas macetas y jardines es un tesoro para la salud y la belleza de la piel. No es un bótox, pero puede ser un extraordinario aliado para mantener el rostro más firme, luminoso y con menos arrugas.
El laurel (Laurus nobilis) es un arbusto mediterráneo presente en la cultura popular desde tiempos de griegos y romanos. Sus hojas, que todos usamos para aromatizar guisos, contienen una riqueza impresionante de compuestos: vitamina A, vitamina C, antioxidantes, ácidos fenólicos y aceites esenciales con propiedades antiinflamatorias, astringentes y regeneradoras. Cuando aplicamos laurel sobre la piel, de forma adecuada, estamos aportando nutrientes que ayudan a combatir los radicales libres (responsables del envejecimiento), tonifican los tejidos y mejoran la elasticidad.
Por supuesto, los resultados no son los de una cirugía. Pero la constancia con remedios naturales como el laurel puede marcar una diferencia notable en la calidad de la piel: más tersa, más nutrida y con un aspecto más saludable. Y cuando la piel irradia salud, las arrugas se notan menos. Además, el laurel tiene un efecto relajante muscular suave, lo que puede ayudar a disminuir la tensión del rostro y, con ella, las líneas de expresión.
Receta 1: Tónico Facial Reafirmante de Laurel
Este tónico es perfecto para usar a diario. Ayuda a cerrar los poros, tonificar la piel y aportar luminosidad.
Ingredientes:
5 hojas de laurel frescas o secas (si son secas, que sean de calidad).
1 taza de agua mineral o destilada.
(Opcional) 1 cucharadita de hamamelis o agua de rosas (potencia el efecto tonificante).
Preparación:
Lava bien las hojas de laurel si son frescas.
Hierve el agua en un cazo pequeño. Cuando rompa a hervir, añade las hojas de laurel.
Baja el fuego y deja hervir suavemente durante 10-15 minutos, para que el agua se impregne bien de las propiedades de las hojas.
Retira del fuego, tapa y deja reposar hasta que se enfríe por completo.
Cuela el líquido, desechando las hojas. Si has optado por el hamamelis o agua de rosas, mézclalo ahora.
Vierte el tónico en un frasco de vidrio con tapa (mejor si es oscuro) y guárdalo en la nevera. Durará hasta una semana.
Indicaciones de uso:
Cómo aplicarlo: Por la mañana y/o por la noche, después de limpiar tu rostro. Empapa un disco de algodón y pásalo suavemente por todo el rostro y cuello, evitando el contorno de ojos. No necesitas aclarar.
Frecuencia: Puedes usarlo a diario. Es un tónico muy suave y apto para todo tipo de pieles.
Precaución: Como cualquier producto natural, haz una prueba en una pequeña zona de la piel (detrás de la oreja o en la muñeca) antes de usarlo en todo el rostro, por si acaso tienes alguna reacción alérgica.
Receta 2: Mascarilla Facial Reafirmante de Laurel y Arcilla
Esta mascarilla combina el poder tonificante del laurel con las propiedades absorbentes y mineralizantes de la arcilla. Es un tratamiento de choque para cuando notas la piel apagada o con falta de firmeza.
Ingredientes:
2 cucharadas de la infusión concentrada de laurel (preparada como en la receta anterior, pero más cargada: puedes usar 6 hojas para media taza de agua y hervir hasta que reduzca un poco).
1 cucharada de arcilla verde o rosa (la arcilla rosa es más suave, ideal para pieles sensibles o maduras).
1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra o aceite de almendras (para nutrir y evitar que la arcilla reseque).
Preparación:
Prepara una infusión concentrada de laurel y deja que se enfríe por completo.
En un bol de vidrio o cerámica (nunca de metal, porque la arcilla reacciona con el metal), coloca la cucharada de arcilla.
Añade poco a poco la infusión de laurel, removiendo con una cuchara de madera o de silicona, hasta obtener una pasta cremosa, sin grumos.
Añade la cucharadita de aceite y mezcla bien.
Indicaciones de uso:
Cómo aplicarla: Con el rostro limpio y seco, aplica una capa uniforme de la mascarilla, evitando el contorno de ojos y los labios. Relájate y déjala actuar durante 10-15 minutos, hasta que la arcilla empiece a secarse pero sin que llegue a agrietarse (si se seca demasiado, puede resecar la piel).
Retirada: Moja tus manos con agua tibia y humedece la mascarilla para ablandarla. Retírala con movimientos circulares suaves, como si estuvieras dando un masaje. Luego aclara con abundante agua tibia.
Frecuencia: Aplica esta mascarilla 1 o 2 veces por semana.
Precauciones: Si tienes la piel muy seca o sensible, reduce el tiempo de actuación a 5-8 minutos y asegúrate de hidratar bien después con tu crema habitual.
Receta 3: Aceite de Masaje Facial con Laurel (Anti-tensión)
La tensión muscular del rostro contribuye a las arrugas, especialmente en el entrecejo y la mandíbula. Este aceite combi