VUELVE A CAMINAR COMO JOVEN
El envejecimiento conlleva la pérdida natural de masa muscular, un proceso conocido como sarcopenia que suele empezar a notarse después de los 60 años. En este contexto, ciertas infusiones de hierbas se han convertido en aliadas complementarias, ya que sus compuestos ayudan a mejorar la circulación, reducir la inflamación muscular y combatir la fatiga. Aquí comparto tres tés especialmente beneficiosos para las personas mayores, junto con recetas sencillas e instrucciones claras para su uso seguro.
1. Té de jengibre: Combate la inflamación y el dolor
El jengibre es un potente antiinflamatorio natural. Sus compuestos activos, los gingeroles, actúan de forma similar al ibuprofeno, ayudando a reducir notablemente el dolor y la rigidez muscular después del ejercicio.
Ingredientes: 1 raíz de jengibre fresco (unos 5 cm), 1 ramita de canela y 1 litro de agua.
Preparación: Lava y pela el jengibre, luego córtalo en rodajas finas. Hierve el agua y, cuando deje de hervir, retira del fuego y añade el jengibre junto con la canela. Deje reposar tapado de 10 a 15 minutos, cuele y sirva.
Modo de empleo: Tomar de 1 a 2 tazas al día, preferiblemente después del almuerzo y la cena.
Indicaciones: Evite su consumo con medicamentos anticoagulantes sin supervisión médica. Consulte a su médico si padece cálculos biliares o gastritis.
2. Té de ginseng: Aumenta la energía y la vitalidad.
El ginseng es una de las plantas adaptógenas más estudiadas para combatir la fatiga en personas mayores. Los ginsenósidos que contiene mejoran el rendimiento físico, la resistencia y la función cognitiva.