¡Tu circulacion perfecta!
Mi papá, don Javier, de 74 años, tenía las piernas tan pesadas que caminar hasta la tienda era un suplicio. Los pies los sentía helados incluso en verano y el hormigueo no lo dejaba dormir. Tomaba mucha agua porque creía que era lo correcto, pero nada cambiaba. Su médico le explicó que el agua sola hidrata, pero no aporta los minerales que el cuerpo necesita para mantener una buena circulación. Le recomendó añadir una pizca de citrato de magnesio a su agua de la mañana. Mi papá lo probó. A los tres días, notó que los pies ya no los sentía tan fríos. A la semana, el hormigueo disminuyó. Al mes, las piernas dejaron de pesarle. Hoy bebe su agua con magnesio a diario y dice que "el agua sola no bastaba". Aquí te comparto sus recetas y las indicaciones que lo mantienen sin diarrea.