¡Toma dos cucharada en la mañana y dile adiós a todo!

Mi padre, Don Javier, de 67 años, había perdido tanta fuerza que abrir un frasco era un esfuerzo y levantarse del sofá le costaba mucho. Subir las escaleras lo dejaba sin aliento. Su médico le dijo que era sarcopenia, la pérdida gradual de masa muscular con la edad. Mi padre no quería depender de suplementos caros. Un día, su nutricionista le recomendó semillas de chía. Le explicó que son una proteína vegetal completa, rica en omega-3, magnesio y zinc, y que ayudan a reducir la inflamación y favorecen la síntesis muscular. Mi padre empezó a tomar una cucharada de chía remojada en agua cada mañana. A las tres semanas, notó que abría los frascos con menos esfuerzo. Al mes, se levantaba del sofá sin ayuda. Hoy come chía a diario y dice que le "devolvió la confianza". Aquí comparto sus recetas y las indicaciones para evitar molestias digestivas.

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